La vida en que nací mujer

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Que todas estas experiencias como mujer, valgan la pena. Espero que al final de esta vida, pueda ver hacia atrás y ver con agradecimiento lo que ahora no entiendo.

Que mi piel no pierda el color con la lluvia

Que el cabello no se enrede con las dudas

Quiero llegar a vieja solo con marcas de sonrisa

Que estos pies y sus arcos bailen hasta agotarse. Que me lleven a lugares nuevos y me traigan de regreso a donde saben que pueden descansar.

Espero verme a mí misma con ternura y cuidado, sin juzgarme ni criticarme, sin exigirme ni olvidarme de lo que quiero. Saber compartirme algún día sin dejar de verme, apartarte un lugar en mi camino y caminar más lento; pero juntos.

Poder ver a mi corazón sano, sin tropiezos en su latir, sin dolor en sus venas. Verlo todavía con ganas de viajar y que nunca se canse de todo lo que tuvo que despedir. Espero verlo erguido y no resignado.

Que los hilos con que está remendado no impidan que vuelva a sentir.

Quisiera ver a mi cintura llena de recuerdos en la mesa. Que su memoria vea de nuevo pasar los platos y la cantidad de sabores de helados que falta por inventar.

Proyecto que mis ojos podrán verse en el espejo sin arrepentimientos y con tiempo de sobra para saber que fuimos felices sin tener que pensarlo mucho. No necesitar maquillarlos para encontrar belleza en su brillo. Y que ese brillo no mengüe sin importar lo que vean.

Mis manos. Estas manos que han aprendido a soltar para evitarme llegar a vieja con pesos ajenos. Su fuerza me ha levantado de innumerables caídas y siguen tan suaves… como esperando un roce sorpresa.  Que cada día aprendan a abrirse más para compartirse, para curar, cocinar pasteles, encontrar direcciones y amar.

Que el dolor de vientre tenga un motivo y tus ojos.

Que no me olvide de respirar. Cuando tenga que pasar de una vida a la otra; acordarme de fluir en mejores intenciones para encontrar mejores compañías de las que aprender sea obligatorio.

Que las lágrimas del sin fin de despedidas hayan ido a un solo lugar para que no se pierdan los cariños y la vida sepa devolverme lo que sobró de soledad.

De esta vida que nací mujer, que sea capaz de ver y tratar a todos por igual, sin dejar de saberme defender. Que pueda ser útil y oportuna con mi presencia y sepa desaparecer cuando yo lo necesite.

De esta vida que nací mujer, aprenda a ver más allá de lo que escucho y a limpiar mi propio camino.

Que encuentre esos ‘algo’ perdidos.

Que sepa siempre quién soy.

Que extrañar sea voluntario.

Que  el aire que respiro no sea en vano y me llene cada segundo de vida. Sin luchas, ni peso, ni dolor.

Vaya mi alma tranquila, al centro de la vida, con su espacio ganado, despejándome el cabello del rostro con una trenza de certezas.

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3 Respuestas a “La vida en que nací mujer

  1. ¡ Feliz dia de la MUJER ! Miguel encontro una botella magica; la distapo´ y salio´ el genio ofreciendolo 3 deseos. Miguel pidio´ ser transformado como profesor de Filosofia mas brillante. El genio selo concedio´. Luego, miguel pidio´ para el 2do deseo, que fuera tranformado como el Cientifico mas brillante. Tambien, el genio selo concedio´. El genio aconsejo´ a Miguel que pensara muy bien sobre el 3ero y ultimo deseo. Por ende, Miguel pidio que fuera transformado en la persona mas diplomatica, mas respetuosa, mas sagaz, mas capacitada para promover la Paz y Reconciliacion. El genio selo concedio´ y lo transformo´ en MUJER!!!!!!, PAZ Y BIEN, Hno. Graciano, ofm

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