Café pendiente

Me encantó la idea. Busqué un poco de información (por aquello de la incredulidad) y efectivamente es una práctica que sí existe. Café pendiente

Voy a consultar en un par de cafeterías que conozco por si fuera posible hacer eso en El Salvador. A pesar de ser una sociedad complicada; nada se pierde con intentar.

“Entramos en un pequeño café, pedimos y nos sentamos en una mesa. Luego entran dos personas.:
– Cinco cafés. Dos son para nosotros y tres “pendientes”.
Pagan los cinco cafés, beben sus dos cafés y se van.

Pregunto: – ¿Cuáles son esos “cafés pendientes”?

Me dicen: – Espera y verás.
Después de un tiempo, vienen tres abogados y piden siete cafés:
– Tres son para nosotros, y cuatro “pendientes”.
Pagan por siete, se toman los tres y se marchan.

Después un joven pide dos cafés, bebe sólo uno, pero paga los dos.

Estamos sentados y, de repente, aparece un hombre vestido muy pobre y pregunta en voz baja:
– ¿Tienen algún “café pendiente”?

Este tipo de caridad, por primera vez apareció en Nápoles. La gente paga anticipadamente el café a alguien que no puede permitirse el lujo de una taza de café caliente. Esa costumbre ya ha salido de las fronteras de Italia y se ha extendido a muchas ciudades de todo el mundo.

cafes

 

 

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4 Respuestas a “Café pendiente

  1. Buena idea, pero ojalá solo se aplique a los cafés. Acabo de hacer una operación bancaria y en vez de los datos requeridos obtuve “pendiente”. Llamo al banco y nadie me atiende.

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