Cuento húmedo

Puesí, debería escribir sobre institucionalidad, ley de partidos políticos, golpe de estado técnico a la Sala de lo Constitucional, creatividad de protestas civiles con zapatazos y papel higiénico para despedir la legislatura saliente, curiosidades de la entrante… pero no. Hoy no. Hoy necesito abrazarme.

En lugar de todo lo que pesa en la realidad física, he decidido despegar la nariz del libro y hacerme a un lado. Irme por un rato adonde sólo existo yo y las breves historias.

Les cuento:

Estaba en una nube, el Jefe Ángel de la Guarda de los perros (cada especie de animal tiene el suyo ¿había duda?) con la lista en mano para el nacimiento de la primera camada de perritos de la historia, cuando el angelito ayudante llega gritando con cara descompuesta y sosteniéndose las plumas:

– “Jefe, jefe! a los perritos les hace falta la nariz… ninguno tiene morrito!”

– “¿Pero cómo es posible?! Si llevamos semanas planeando la evolución del mejor amigo del hombre!” (Charles Darwin estaba asesorando)

– “Al parecer el material de las naricitas no aguantó estar oliendo el mundo 24 horas, todos los días y se deshicieron!” -Gritaba sujetándose las plumas del susto

– “Pero están a punto de nacer! Los humanos necesitan urgente su compañía… Hay que resolverlo!”

Entonces el angelito ayudante se fue volando -literalmente- de nube en nube pensando cómo resolver la falta de narices de los perros nacientes, cuando se golpeó la cabeza con una nubesota de tormenta.

– “¿Quién dejó ésta nube de tormenta a medio camino?!” -Reclamó sobándose la cabeza

– “El conductor era salvadoreño, maestro. Ahí disculpe el porrazo!” -Respondió otro angelito con camisa de La Selecta y chaleco reflectivo

En ese momento, el angelito ayudante pensó que si esa nube de tormenta -inmensamente gris- era lo bastante dura como para sacarle un chichón, quizás podría resistir la labor olfativa que tenían pensada para esa especie bigotuda y juguetona a punto de ser creada.

Entonces fue arrancando trozos de esa inmensidad lluviosa, aplastándolos, haciéndolos chibolita, amasándolos hasta reducirlos y formar nuevas naricitas caninas. Sólidas y resistentes.

Emprendió su camino de regreso con una canasta llena de morritos recién modelados y procedieron a pegárselos a cada uno de los cachorros.

Unas quedaron negras negras negrísimas, como cualquier nube de tormenta eléctrica con cara de enfado.

Otras narices resultaron medio grises, como las lluvias que caen enredadas con rayos de sol que se negaron a ceder su espacio.

Y los últimos morritos de plastilina nubosa, se veían rosados con pecas blancas. Como las nubes de cielos despejados que los humanos usamos para inventarles formas.

– “Buen trabajo” – Dijo el Jefe Ángel de la Guarda a su ayudante “¿De dónde sacaste los morritos nuevos?”

– “De la nube de tormenta que está por allá” -Dijo orgulloso y sonriente el angelito ayudante mientras se pegaba las plumas desprendidas con más calma. “Aunque eso signifique que la nariz de los perros siempre será fría y húmeda, como la nube que usé para crearlas”

– “No importa” -Replicó el Jefe con temblorín de alas. “Quizás nadie se de cuenta”

1. Lo sé porque yo estuve ahí. Cualquier otro argumento carece de testigos y por tanto, credibilidad.
2. Si pensó en algo relacionado al sexo cuando leyó el título, vaya a lavarse la carita de vergüenza, cochino!

Anuncios

14 Respuestas a “Cuento húmedo

  1. Me gusto mucho tu cuento muy creativo y tierno gracias por escribir de cosas tiernas es como un abrazo cuando mas lo necesitas sigue escribiendo te queremos ver publicando un libro seria interesante mesclar tus historias con cuentos y tus frases de twitter un abrazo

  2. Heyyyyyyy….Ivón, me has sorprendido,jejejejeje…que creativa sos, y redactás de manera divertida,tierna y locuás…! No pemitas que se pierda este talento,por fa..! Sueña un poco, no dejes que la realidad te consuma..! Soy pintor y escritor,bueno en lo de escritor aún no soy reconocido, pero eso no importa, lo que importa es que sé tu lenguaje artistico y humano con esos seres que para mi, son un milagro, los animalitos..! facebook: Pintor Marvin Iraheta.

    • Qué chulo Marvin, muchas gracias por tus palabras… Es bueno recibir de vez en cuando el recordatorio de “no perderse” (como la canción de Diego Torres). Muchos éxitos en tu arte. Lo de ser reconocido es bien subjetivo, vos tirale al mundo tu talento que muchos lo vamos a cachar. ÉXITOS!

Compartí tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s